El Eco, mientras, me acordo mucho del discurso de Arturo en nuestra segunda clase de Imaginarios Urbanos. Es un espacio moderno-mistico, de Matias Goeritz, que lo construyo como si fuera una escultura, haciendo sus deciciones sobre la marcha. Esta cortado de su alrededor con muros altos, que lo hace sentir como un templo hermético del modernismo. Puedo imaginar a Fausto aquí en este recinto produciendo sus grandes planes para la ciudad moderna, con su gran proyección de un mundo racional de los hombres libres. Se hace un gran contraste con la escena de afuera: el mercado y el jardín del arte, que son presencias temporales y orgánicos, cuales darán lugar a otras actividades entre semana.Que pasaría si el templo moderno de Goeritz volveria un espacio para una feria o intercambios cotidianos, si habia puestos de fruta y verduras alli? Y como seria un compromiso entre la instalación místico-simbólico y los nececidades de la calle?

En el Eco, hay una instalación de rocas volcánicas de color rojo colgados del techo en varios posiciones. Lo que me interesa son los pedacitos de roca que caen al suelo. Las fotografio y tomo unos pedazos. Tal vez en estas pedazos y en mi acto hay una clave para el intercambio entre lo racional-espiritual del museo y lo corporal-social de la calle.
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